Archivo por meses: febrero 2014

Hacer Embossing

Daylight recortadapeque

Hola! Hoy queremos enseñaros cómo hacer una técnica de embossing muy sencilla pero con este resultado tan espectacular.

Lo primero, tenéis que decidir qué sello es el que queremos utilizar para decorar nuestro trabajo. Nosotros hemos utilizado una  de las frases de Tim Holtz para Stampers Anonymous. Utilizamos la tinta transparente Versamark para estampar el sello en el papel, hemos elegido un fondo de papel liso que hemos previamente rasgado con la mano y entintando con la tinta distress Walnut Stain. A continuación echamos encima del estampado una cantidad generosa de polvos de embossing dorados y retiramos el exceso.

Solo nos queda secar con la pistola de calor hasta que los polvos empiecen a reaccionar y se genere ese relieve tan fabuloso que dará a nuestros trabajos un toque de distinción.

Esperamos que apliquéis esta técnica para hacer embossing de manera sencilla en vuestros proyectos y, por supuesto, si tenéis alguna duda déjanos tus comentarios y te la resolveremos.

La Casa del Scrapbooking.

¿Por qué hacemos un scrapbook?

Mark Twain los hacía. Seguramente, algún día, mientras pensaba en una nueva aventura para el recordado Tom Sawyer o Huckleberry Finn, recortaba o seleccionaba algún detalle para su cuaderno. Como mucho de lo que hacemos en el día a día, seguro que para él  tenía su importancia pero todavía no había sido valorado por el paso del tiempo. Dicen que la actriz de cine mudo Gloria Swanson incluso tenía una persona a su servicio para ir confeccionando su scrapbook. Con el paso del tiempo, la mayoría de los cuadernos de recortes más valorados son anónimos; pequeñas y exclusivas muestras de historia que, gracias al detalle y la exclusividad, son codiciados en Ebay o en círculos privados a medio camino entre el coleccionismo y el arte. Nadie de nosotros, a los que nos gusta el scrapbooking, conoce esos círculos privados pero sí el placer de tener entre manos un cuaderno de recortes y el gusto de tratarlo con cariño.
La importancia a esta manera de expresión comenzó con la aparición de la litografía. El arte de diseñar pequeñas cosas: entradas de teatro,  billetes de viaje, sellos llegó al mundo hacia el siglo XIX. A fin de cuentas, cualquier cosa que tenga la cualidad de retener un recuerdo es una radiografía de la sociedad que su autor, madre o abuelo, les tocó vivir. Algo que, pensando detenidamente en ello, nos facilita la obligación de contar a nuestros hijos quiénes somos, quiénes fuimos. La vida cotidiana, a la que muchos niegan u odian, con la aparición de  los scrapbook o libro de recortes, tomará valor guardada entre hojas de papel. Quizá muchos podrán pensar que existen otros medios para conseguir nuestro objetivo: perdurar en el tiempo. La imagen, youtube, por ejemplo, nos brindan una plataforma parecida. Imágenes que tendrán más posibilidades de perdurar pero que de ningún modo podrán contener la textura, color, diseño y, lo más importante, nuestra propia huella al confeccionarlos: restos de pegamento, firmas, detalles del que los diseñó y la huella de su intención.

Scrapbook de Ellen Donovan

El scrapbook de Ellen Donovan se distingue por los recuerdos típicos que enmarcan la vida de una niña: tarjetas de danza, fotografías y autógrafos de sus amigos.